Recuperar tu movilidad.
Preservar tu cadera.
La artroscopia de cadera es una técnica mínimamente invasiva que permite tratar lesiones como el choque femoroacetabular (FAI), las lesiones del labrum y otras patologías articulares con el objetivo de aliviar el dolor, mejorar la movilidad y preservar la articulación durante más tiempo.

¿Por qué cada vez más pacientes solicitan una segunda valoración?
Muchos pacientes llegan a consulta después de meses de dolor, diagnósticos contradictorios o incluso con una indicación quirúrgica que genera dudas.
Una segunda opinión especializada puede ayudarte a confirmar el diagnóstico, entender mejor tus opciones y tomar una decisión con mayor tranquilidad.
- Diagnóstico especializado
- Revisión de pruebas
- Confirmación de tratamiento
- Alternativas disponibles

¿Qué es una artroscopia de cadera?
La artroscopia de cadera es una cirugía mínimamente invasiva que permite acceder al interior de la articulación mediante pequeñas incisiones y una cámara de alta definición.
Esta técnica permite diagnosticar y tratar diferentes lesiones preservando al máximo los tejidos sanos y favoreciendo una recuperación más rápida que la cirugía abierta tradicional.
¿Qué problemas puede tratar una artroscopia de cadera?
Choque femoroacetabular (FAI)
Conflicto mecánico entre cabeza femoral y acetábulo que provoca dolor y limitación.
Lesión del labrum
Rotura o desinserción del anillo cartilaginoso que sella la articulación.
Lesiones del cartílago
Daño focal del cartílago articular tratable mediante técnicas de reparación.
Cadera en resorte
Chasquidos audibles o palpables por fricción tendinosa intra o extraarticular.
Cuerpos libres articulares
Fragmentos óseos o cartilaginosos sueltos dentro de la articulación.
Dolor mecánico de cadera
Dolor relacionado con la actividad sin causa degenerativa evidente.
¿Soy candidato para una artroscopia de cadera?
Preservar antes que reemplazar.
Cuando es posible, preservar la articulación es siempre la mejor opción.
Uno de los principales objetivos de la cirugía de preservación de cadera es tratar las lesiones antes de que provoquen un deterioro irreversible de la articulación.
En pacientes seleccionados, un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado pueden ayudar a retrasar o incluso evitar la necesidad de una prótesis de cadera en el futuro.
¿Cómo es el proceso?
Valoración especializada
Análisis clínico y de antecedentes.
Diagnóstico preciso
Revisión de imagen y pruebas funcionales.
Plan personalizado
Estrategia adaptada a tu cadera y tu vida.
Artroscopia de cadera
Cirugía mínimamente invasiva.
Recuperación progresiva
Rehabilitación dirigida y supervisada.
Seguimiento continuo
Acompañamiento clínico a largo plazo.
Beneficios de la artroscopia de cadera
Menor agresión quirúrgica
Incisiones pequeñas
Menos dolor postoperatorio
Preservación articular
Recuperación optimizada
Vuelta progresiva a la actividad
¿Qué resultados puedo esperar?
Los resultados varían en función de la patología, el momento de la intervención y las características individuales del paciente.
- 01Reducción del dolor
- 02Mejora de movilidad
- 03Recuperación funcional
- 04Retorno progresivo al deporte
- 05Mayor calidad de vida
Pensado para personas activas.
Muchos pacientes no buscan únicamente eliminar el dolor.
Buscan volver a entrenar, viajar, competir y disfrutar de una vida activa sin limitaciones.
¿Quieres saber cómo es la recuperación?
La recuperación es una parte fundamental del tratamiento.
Por eso hemos creado una guía específica donde explicamos semana a semana qué puedes esperar después de una artroscopia de cadera.
Preguntas frecuentes
Es una cirugía mínimamente invasiva que permite acceder al interior de la articulación de la cadera mediante pequeñas incisiones y una cámara de alta definición. Permite diagnosticar y tratar lesiones preservando los tejidos sanos.
Habitualmente entre 60 y 120 minutos, en función de la patología tratada y los procedimientos asociados.
La mayoría de pacientes inicia carga progresiva con muletas en los primeros días tras la intervención, según el protocolo individualizado.
Habitualmente entre la segunda y la cuarta semana, una vez recuperado el control motor de la extremidad y suspendidos los analgésicos fuertes.
El retorno deportivo es progresivo y depende del tipo de lesión y del deporte practicado. Suele situarse entre los 3 y los 6 meses.
En pacientes seleccionados, el tratamiento precoz de lesiones como el FAI o el labrum puede ayudar a retrasar o evitar la necesidad futura de una prótesis.
Una segunda valoración especializada es recomendable siempre que existan dudas diagnósticas, diagnósticos contradictorios o antes de aceptar una intervención.
Como toda cirugía, presenta riesgos: infección, trombosis, lesión neurológica transitoria o persistencia de síntomas. La técnica artroscópica reduce significativamente el riesgo respecto a la cirugía abierta.
Mediante una valoración clínica especializada y la revisión de tus pruebas de imagen. Solicita una cita para conocer tu indicación personalizada.
¿Quieres saber si una artroscopia es la mejor opción para tu caso?
Solicita una valoración especializada o una segunda opinión con el Dr. Gabriel Chacón.