Por qué algunos ejercicios empeoran la artrosis
Con artrosis de cadera, el cartílago ya está dañado. Los ejercicios de alto impacto o de flexión profunda aumentan la presión sobre las zonas desgastadas y pueden acelerar el deterioro y el dolor.
Esto no significa dejar de moverse: significa elegir bien. El ejercicio adecuado fortalece y protege; el inadecuado castiga la articulación.
Ejercicios que conviene evitar
Sentadillas y zancadas profundas: la flexión extrema de cadera comprime la parte anterior de la articulación, donde suele estar el desgaste.
Impacto repetido: correr sobre asfalto, saltos, pádel intenso o clases de aeróbic de alto impacto multiplican la carga sobre el cartílago dañado.
Giros bruscos con el pie fijo: típicos del golf intenso, el fútbol o el tenis, generan fuerzas de rotación que la cadera con artrosis tolera mal.
Abdominales clásicos encogido y ejercicios que llevan la rodilla al pecho de forma repetida y forzada.
Qué hacer en su lugar
Natación y ejercicios en el agua: fortalecen sin carga articular. La bicicleta (con el sillín alto para evitar flexión extrema) es otra gran opción.
Fortalecimiento de glúteo medio y core con bandas elásticas, puente de glúteos, y caminatas regulares. Como explicamos en ¿es bueno andar con artrosis de cadera?, caminar bien hecho es terapéutico.
Un fisioterapeuta especializado en cadera puede diseñarte un programa a medida, algo especialmente útil si estás en el proceso de recuperación tras una artroscopia.

