La respuesta honesta: depende
Muchas personas tienen una lesión del labrum en la resonancia y no lo saben, porque no todas las roturas duelen. Si la lesión es pequeña y los síntomas son leves u ocasionales, se puede vivir perfectamente con ella.
El problema aparece cuando la rotura provoca dolor diario, bloqueos o limita el deporte y la vida normal, o cuando coexistía con un pinzamiento de cadera que sigue dañando la articulación.
Cuándo se puede convivir con la lesión
Si el dolor es ocasional, responde bien a la fisioterapia y no te impide tu vida normal, el tratamiento conservador es la primera opción: fortalecimiento específico, ejercicios adaptados para la rotura de labrum y ajuste de los gestos que molestan.
Muchos pacientes llevan años así, con revisiones periódicas para asegurarse de que el cartílago no se está deteriorando.
Cuándo conviene plantearse la cirugía
Cuando el dolor lleva meses a pesar de un buen tratamiento conservador, cuando hay bloqueos o sensación de inestabilidad, o cuando la resonancia muestra que el daño progresa, la artroscopia permite reparar o reconstruir el labrum.
La decisión nunca es automática: valoramos la edad, la actividad, el estado del cartílago y las expectativas. Si te han dicho que hay que operar y tienes dudas, puedes pedir una segunda opinión.

